
El otro día estuve ojeando un libro y llegué a varias conclusiones.
Hay veces en la vida que te odias tanto que te entran ganas de suicidarte o hacerte algo malo, pero muchas veces no eres el culpable de tu agonía, sino los que te rodean hacen que te sientas mal sin necesidad de agredirte, sino actuando de forma parelela a ti. Al final te das cuenta que tu enfado era una tonteria y que el que estaba actuando de forma incorrecta eras tú. Ese es el punto de mayor sufrimiento, el aceptar que todo ha surgido de ti.
Por eso hay veces que siempre piensas: ¿Porqué yo?, ¿Porqué a mi me tocó ser de esta familia y no de otra?, ¿Porqé me tocó a mi ser como soy?.
La gente que no se haya planteado estas preguntas debería de hacerlo y ACEPTARSE TAL Y COMO ES sin agobiarse, y los más importante, aunque no sea cierto, creer que lo que le ha tocado en la vida es lo mejor del mundo. Solamente así se vive feliz.
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