lunes, 18 de octubre de 2010

no.

Los minutos se convertían en horas.
Ella no dormía, pasaba en vela las noches pensando en todo lo que le había ocurrido hasta ahora, pensando en lo que le quedaba por vivir.
Pensaba en su futuro ¿que le depararía?
Pensaba en su pasado y, de cierta forma lo echaba de menos. Echaba de menos vivir sin preocupaciones y disfrutar de la infancia. Pero a la vez se sentía afortunada por estar viviendo la adolescencia. Le gustaba esa época de la vida, pero no podía evitar pensar en todo lo anterior.
mantenía la mayor ilusión de su vida: vivirla.
Con sus imperfecciones, sus perfecciones, defectos, virtudes...con todo eso que la hacía única, intentaba ser la mejor persona posible.
Ella no quería ser como aquellas niñas mimadas y egoístas que en lo único que piensan es en ellas mismas.
Ella quería llegar lejos, quería ser alguien, y por supuesto, quería ser feliz, haciendo a su vez, felices a lo que le rodeaban.
Así era ella, con sus defectos y sus virtudes. Con sus perfecciones e imperfecciones.

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